La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, con la detención de Nicolás Maduro, trajo consigo una serie de anuncios en política económica y con fuertes inversiones hechos públicos por el presidente Donald Trump, lo que generó una inmediata reacción en los diferentes mercados. Los posibles efectos en la economía de la región y en especial en nuestro país fueron analizados en nota concedida a La Mañana por el economista y director ejecutivo del Centro de Estudio de la Realidad Económica y Social (Ceres) Ignacio Munyo.
Más allá de la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y el anuncio de inversiones importantes para reactivar la producción petrolera, ¿cómo impacta lo que ocurrió cuando Estados Unidos avisa que va a establecer controles sobre otros países, como Colombia?
Con lo primero que hay que tener mucho cuidado a la hora de analizar estos fenómenos tan impactantes que estamos viviendo en estos días es que detrás de declaraciones, detrás de instituciones nacionales o internacionales, hay personas. Lo primero que me vino a la mente cuando empecé a ver todo lo que está pasando en Venezuela son los 9 millones de venezolanos que tuvieron que huir de su país porque un régimen de autoridad no les daba las garantías mínimas de libertad y sobrevivencia. Un tercio de la población de Venezuela se tuvo que ir del país, tuvo que huir de un régimen.
Eso es lo primero que hay que tener claro antes de empezar a hablar de este tema, al cual le agrego un aspecto humano de todo esto: ¿quién no conoce una historia cercana de algún conocido venezolano que está en nuestro país y que esto mismo atraviesa todo el continente? Porque, así como han llegado tantos venezolanos con quienes hemos generado vínculos personales muy buenos, a la mayoría de nosotros le pasa lo mismo a todo el resto de América Latina. Son 9 millones de venezolanos que se han dispersado por el mundo, después de tantos años de este régimen que está en proceso de finalización, igual ahora hay que ver cómo sigue, pero que hubo una señal muy fuerte en estos días. Ese es el primer punto que a mí me gusta poner sobre la mesa, antes de hablar de consecuencias y especulaciones, porque por ahora, todo lo que uno puede decir son especulaciones ante algunos anuncios por parte de Estados Unidos de lo que es la producción petrolera que, dicho sea de paso, se ha reducido muchísimo en Venezuela a lo largo de todos estos años.
¿Estábamos hablando de cómo se redujo la producción petrolera a un 3%?
Claro, eso fue importante, porque ha sido enorme la caída de la capacidad productiva de extracción de petróleo que tuvo Venezuela en todos estos años, con unas reservas enormes, pero son reservas que el régimen no ha podido explotar por falta de inversión. Eso tiene que ver con los Estados Unidos. Esa es la reflexión que hay que hacer de corto. Lo que está pasando ahora en Venezuela no tiene impacto en el precio del petróleo en los mercados, porque la magnitud del petróleo venezolano no está moviendo la aguja hoy en el mercado internacional actual. Lo que no quiere decir que en el futuro, una vez que vuelva a haber inversión, una vez que se estabilice la situación dentro de unos años, no vuelva a ser un jugador relevante. Lo que está pasando en Venezuela tiene un impacto directo en la región, tanto para los exportadores de petróleo, que se benefician con un precio más elevado, o como para nosotros, que somos importadores de petróleo, que nos beneficiamos con un precio más bajo, como ha pasado a lo largo del último año. Después, otra vez ya es la pregunta de cómo se está usando esa baja de petróleo en Uruguay y el destino que se le ha dado a este gobierno en estos meses es para financiar el presupuesto. No ha traducido a la baja las tarifas internas de combustible en la proporción en que cayó el precio internacional, lo cual a Ancap le favorece desde el punto de vista financiero.
Estamos hablando a futuro, porque no pasan de anuncios, pero las grandes empresas petroleras están pidiendo garantías para realizar inversiones millonarias. ¿Esto transforma a Venezuela o le da más equilibrio a la región?
De vuelta, hay que ver, porque los anuncios se tienen que concretar, y son anuncios que se están tomando con pinzas por todos lados. La realidad es que las reservas de petróleo de Venezuela son muy grandes y están subexplotadas hace mucho tiempo. Ese es el único dato real, concreto, seguro. Después todo el resto habrá que ver cómo sigue. Claramente, ahí hay un activo inexplotado que vale más en la medida que la política internacional y local de Estados Unidos en materia energética es muy clara. El gobierno de Trump ha vuelto a poner sobre la mesa las energías tradicionales, como el petróleo, como un motor fundamental del crecimiento económico de la economía americana. En parte porque tiene sus propias reservas, que son muy grandes, y porque el sector de los hidrocarburos se afilia a Trump y a su partido, y además un sector de la opinión pública internacional considera que la agenda de calentamiento global ha sido exagerada y que estas energías tradicionales tienen todavía mucho para ofrecerle al mundo desde el punto de vista de eficiencia y de costo-beneficio. Hacía fin de año, cuando estaba la reunión de la COP en Brasil, días antes Bill Gates sale con una columna a nivel internacional que fue tomada en todos los países del mundo relativizando la agenda de calentamiento global y la agenda de cambio ambiental. Entonces había sido en su momento uno de los impulsores junto con muchas otras figuras más. En ese marco de revitalizar las energías tradicionales también se puede leer en algún sentido lo que estamos viendo a nivel de empresas petroleras que miran a los Estados Unidos.
Todas estas medidas, ¿cómo impactan en nuestra economía a nivel de la producción local y todo lo que tiene que ver con Estados Unidos como principal cliente de Uruguay?
No lo podemos saber, ¿no? Porque es difícil ver el destino a veces en cuanto a que pueda tener alguna incidencia local, más en un país del tamaño de Uruguay, que no está obviamente moviendo la aguja global. Lo que sí hay que tener claro es que en las peleas de estos días Latinoamérica se partió en dos, ¿no? De hecho, Argentina, liderando un bloque junto con Paraguay; del otro lado está Brasil, por ahora junto a Colombia. Recordemos que la Celac es una agrupación de todos los países latinoamericanos. Con esto se partió al medio en el sentido de que Argentina frenó un comunicado que se iba a firmar y deja en evidencia que hay dos bloques en América Latina con posiciones muy distintas sobre Venezuela porque son posiciones distintas en relacionamiento con Estados Unidos y en la meta geopolítica actual que tiene con claridad dos polos muy fuertes, China-Estados Unidos y un tercer polo más difuso que es el de Rusia. En ese marco, dónde se van posicionando los países tiene cada vez más importancia.
Yo creo que hay que tener mucho cuidado, es lo único que se puede decir. Hay que medir mucho las palabras, hay que dejar de lado por parte de los mandatarios de nuestro país sus principios ideológicos y pensar en el interés nacional, pensar que Estados Unidos es el principal destino de la producción del país, principal arriba de China, cuando uno considera bienes y servicios, que toda la industria de servicios de software y servicios profesionales tienen como principal cliente por lejos a Estados Unidos. También la producción de carne, la producción de madera, la producción de varios productos más típicos tiene a Estados Unidos como un mercado muy importante y no podemos, en base a declaraciones, perjudicar el acceso de nuestra producción a ese mercado tan relevante. Creo que también hay que tener mucho cuidado con la próxima visita que está anunciada por parte del gobierno a China. Hay que tener mucho cuidado. Realmente no veo qué sentido tiene en este momento ir una delegación oficial encabezada por el presidente de la República a China justo en este momento. Pero bueno, eso está anunciado. Lo único que uno puede esperar es que no se generen señales –porque acá una foto es una señal– que sean interpretadas por el gobierno de Estados Unidos.
Aprobada la Ley del Presupuesto, ¿tenemos una definición clara de la política económica? Con el anuncio del aumento de tarifas públicas por encima de la inflación, recortes a nivel de inversión en lugares como la educación, por ejemplo, el tema de los aumentos salariales ante el silencio del Pit-Cnt. Se está hablando nuevamente de la política fiscal, del aumento de la recaudación, de la carga tributaria. ¿Hacia dónde va el país económicamente hablando?
Lo único contundente, con certeza, que dejó este presupuesto aprobado hacia fin de año fue el crecimiento del gasto público, que sigue siendo sostenido en el tiempo. Cuando termine el quinquenio, según lo establecido en la propia ley, va a haber un gasto público que va a ser 10% superior en términos reales y per cápita, o sea, va a haber un 10% más de gasto destinado a la misma población en el país, lo cual tiene consecuencias por todos lados y confirma una tendencia que viene desde el año 2005, o sea, van a ser 25 años. Estamos hablando ya de un presupuesto que prevé hasta el 2030, que se aprobó, de crecimiento ininterrumpido del gasto público, que crece, más que se duplica por persona en estos años. Tenemos un gasto público que es dos veces y medio más grande por cada ciudadano del país. Y lo que no sabemos, porque en Uruguay lamentablemente no se mide el impacto del gasto público como se debería, es si el servicio que ofrece este gasto público, que es dos veces y medio, es acorde al esfuerzo que genera en el sector privado, en el sector productivo, y que se ve reflejado en una carga tributaria excesivamente alta que sigue aumentando en el presupuesto y fuera de él. Porque la carga tributaria no es solo impuestos, sino también la carga fiscal viene asociada por las tarifas, como recién decías, y por lo que cuesta el funcionamiento del Uruguay, a lo que se le suma costos operativos muy grandes por una regulación que hay que mejorar y cambiar en muchos aspectos, empezando por lo laboral. Y todo lo que hemos escuchado a lo largo del año pasado en discusión en materia de regulación laboral es aumento de costos, ya sea porque se habla de las seis horas diarias de trabajo o porque se habla de complejizar despidos ante empresas que hemos visto a lo largo del año que abandonan sus operaciones porque no se cierra la ecuación de costos.
Entonces, lo que estamos viendo va contramano de lo que uno esperaría ver de una regulación laboral que sí proteja a la persona, al empleado, pero no solo al empleado de una empresa que no es viable, sino también al futuro empleado que quiere conseguir trabajo y con un marco regulatorio adecuado le va a ser más difícil que haya una nueva contratación o se instale una nueva empresa en el país. Creo que estamos dando señales como país que no son las ideales para un clima de inversión, un clima de negocios que haga lo que se necesita, atraer inversiones para impulsar el crecimiento económico que es un gran desafío para el 2026. ¿Cómo va a crecer la economía en el 2026? Es una interrogación importante. Está la temporada turística que aparentemente, en estos primeros días, muestra un desempeño muy positivo. Creo que es larga, habrá que ver una vez terminado marzo, el primer trimestre entero, cómo funcionó la temporada. Hay muchos factores que no se pueden manejar, como el clima, por ejemplo. Pero bueno, esa va a ser una primera señal del año, la temporada turística, que hay muchas perspectivas puestas para ser un impulsor del crecimiento. Y después, no hay misterio. Se necesitan inversiones que se concreten, más allá de inversiones que se están manejando hace mucho tiempo, por ejemplo inversiones en hidrógeno verde que son muy importantes y que tienen una ecuación de rentabilidad que viene atado a muchos factores, incluso exteriores al país. La inversión más tradicional o inversión común y silvestre, que es un empresario que está viendo sus costos, sus beneficios, cuál es la ganancia que va a tener, se hace muy difícil en este marco que se concreten en Uruguay, y muchas se van a concretar, se están concretando ya en otros países de la región.




















































