En el este del país, lejos de los circuitos turísticos más conocidos, la Quebrada de los Cuervos se extiende como uno de los paisajes naturales más singulares y menos explorados del Uruguay. Ubicada en el departamento de Treinta y Tres, es considerada una de las mayores reservas naturales del país y alberga especies que no se repiten en ningún otro punto del territorio nacional.
Ubicada en el departamento de Treinta y Tres, es considerada una de las mayores reservas naturales del país y alberga especies que no se repiten en otros puntos del territorio nacional.
La quebrada sorprende por su forma y su escala. Se trata de un profundo cañón subtropical formado por el arroyo Yerbal Chico al atravesar las Sierras del Yerbal. En algunos tramos, el valle encajonado supera los cien metros de profundidad, generando un paisaje abrupto que rompe con la imagen habitual de un Uruguay plano y homogéneo. El contraste es marcado, laderas verdes y bosques densos se imponen frente a los campos ganaderos que dominan el entorno rural de la zona.
Además de su valor escénico, la quebrada cumple una función ambiental clave. Especialistas la definen como “un corredor ecológico vital” que conecta los bosques serranos del este uruguayo con ambientes de características subtropicales, permitiendo la circulación y supervivencia de numerosas especies de flora y fauna.
Un área protegida con historia propia
La trayectoria de la Quebrada de los Cuervos como espacio protegido no es reciente. En 1944, el área fue donada por el doctor Francisco N. Oliveres a la Intendencia de Treinta y Tres con el objetivo de conservarla. Durante décadas, su difícil acceso y el cuidado de los vecinos de la zona contribuyeron a que permaneciera prácticamente intacta y fuera poco conocida a nivel nacional.
Recién en 1986 fue declarada Área Natural Protegida, convirtiéndose en la primera de su tipo en Uruguay. Más tarde, en 2008, pasó a integrar el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, y en 2020 su superficie fue ampliada de forma significativa, incorporando sectores de las Sierras del Yerbal. Esta expansión respondió a la necesidad de proteger no solo el cañadón, sino también los ecosistemas que lo rodean y sostienen.
Riqueza natural y biodiversidad
El relieve y el microclima de la quebrada crean un mosaico ambiental poco frecuente en el país. En un mismo espacio conviven bosques ribereños, montes de quebrada, laderas serranas y praderas naturales. Esta diversidad de ambientes explica la notable riqueza biológica del área.
En el interior del cañadón se desarrollan helechos relictos asociados a ambientes subtropicales, como Blechnum brasiliense, y el helecho arborescente Dicksonia sellowiana, una especie vulnerable en la región y poco frecuente en Uruguay.
La fauna también refleja esa singularidad. Además del urubú de cabeza roja —mal llamado “cuervo”—, la quebrada es hábitat de especies poco comunes como el oso hormiguero chico (tamandúa), el margay, un felino silvestre de hábitos nocturnos, y el hurón menor. También se registran anfibios altamente sensibles a las alteraciones ambientales, cuya presencia sostenida funciona como indicador del buen estado de conservación del ecosistema.
Un paisaje habitado y un turismo en equilibrio
La Quebrada de los Cuervos no es un espacio aislado de la vida humana. En su entorno inmediato persisten chacras familiares donde varias familias desarrollan actividades productivas tradicionales. El desafío del área protegida ha sido, desde sus orígenes, compatibilizar la conservación ambiental con el desarrollo local.
Dentro del recorrido por la quebrada, uno de los puntos más reconocibles es la Cascada del Brujo, un salto de agua que aparece tras descender por senderos angostos y húmedos, donde la vegetación se vuelve más cerrada y el sonido del arroyo gana protagonismo. No es una cascada monumental, pero su valor no está en la escala sino en el contexto, forma parte del sistema hídrico que modeló el cañadón y mantiene el microclima que permite la supervivencia de especies sensibles a los cambios ambientales.
El nombre remite a relatos y creencias populares transmitidas oralmente en la zona, vinculadas a la presencia de figuras solitarias asociadas al monte y al agua, a sonidos nocturnos difíciles de identificar y a la idea de un lugar “cargado”, donde la naturaleza impone respeto. No se trata de una leyenda única ni de un personaje definido, sino de un conjunto de historias rurales que, generación tras generación, fueron dotando al sitio de un carácter enigmático. En ese punto, la quebrada deja de ser solo geografía y se vuelve experiencia: agua, sombra, roca y relato conviven en un espacio donde la intervención humana es mínima y el entorno impone sus propias reglas.
Hoy el lugar es cada vez más valorado por senderistas y amantes de la naturaleza. Senderos interpretativos conducen a miradores naturales desde donde se aprecia la magnitud del cañadón, y otros recorridos permiten descender hasta el arroyo, cuyas aguas claras y frías recorren el fondo del valle. Las visitas, sin embargo, están reguladas. Se promueve un turismo responsable, con normas claras de acceso y circulación, para evitar impactos sobre un ecosistema especialmente frágil.
Preservación y desafíos ambientales
A pesar de su estatus de protección, la quebrada enfrenta presiones crecientes. En los últimos años, han avanzado proyectos forestales y extractivos que generan preocupación entre especialistas y organizaciones ambientales. Estos usos del suelo representan una amenaza potencial para la calidad del agua, los bosques de quebrada y la funcionalidad ecológica del área.
El futuro de la Quebrada de los Cuervos depende, en gran medida, de sostener un equilibrio delicado entre el acceso público, la producción y la conservación. Conocer este paisaje, comprender su valor científico y ambiental y reconocer su fragilidad es parte de ese proceso. En ese sentido, este profundo cañón del este uruguayo sigue siendo mucho más que un destino: es una de las expresiones más claras de la diversidad natural que el país todavía está aprendiendo a mirar.


























































