La colisión entre dos trenes a 200 km/h en Adamuz (Córdoba), la más grave en una década, deja al menos 41 muertos y abre una compleja investigación. Las autoridades califican el suceso de “extraño” y descartan el error humano, mientras se centran en un posible fallo técnico en un tren nuevo y una vía recién renovada.
Una “coincidencia fatal” y un estrecho margen de 20 segundos son el centro de la investigación del mayor accidente ferroviario español en una década, ocurrido el pasado domingo en Córdoba y que ha sumido al país en tres días de luto oficial.
El siniestro se produjo a las 19:45 horas del 18 de enero en un tramo recto y recientemente renovado de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, a la altura de la estación técnica de Adamuz.
Cronología de una colisión fatal
El accidente fue una concatenación de eventos devastadores que los investigadores intentan reconstruir. La secuencia, según los datos oficiales preliminares, fue la siguiente:
- 19:45 horas, Domingo 18 de enero: El vagón número 8 del tren de alta velocidad Iryo (con 317 pasajeros a bordo en la ruta Málaga-Madrid) descarrila en un tramo recto y recién renovado cerca de la estación técnica de Adamuz (Córdoba).
- Aproximadamente 20 segundos después: Como consecuencia del descarrilamiento, los vagones 7 y 8 del tren Iryo invaden la vía contigua (vía 2), donde circulaba el tren contrario.
- Impacto casi instantáneo: En ese mismo momento, el tren Alvia de Renfe (con 53 personas en sus dos primeros vagones, en la ruta Madrid-Huelva) impacta frontalmente contra los vagones desviados. La colisión, a una velocidad estimada de 200 km/h, provoca que los dos primeros vagones del Alvia se despeñen por un terraplén de unos 4 metros de altura.
- Balance provisional: El resultado es la mayor tragedia ferroviaria en España en una década, con al menos 41 fallecidos, 29 heridos graves y 123 leves, además de 43 denuncias por desaparición en las primeras horas. Las labores de rescate y extracción de los vagones siniestrados han sido extremadamente complejas debido a la orografía y la violencia del impacto.
El accidente provocó una respuesta masiva de emergencias. Más de 220 agentes de la Guardia Civil, 40 militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME), bomberos, sanitarios y voluntarios trabajaron en el rescate. Los vecinos de Adamuz, un pequeño municipio cordobés, fueron los primeros en auxiliar a las víctimas, proporcionando mantas y ayuda.
Investigación: un caso “raro y difícil”
Las autoridades han calificado el suceso de “extraño” y “difícil de explicar”, dada la aparente normalidad de las circunstancias. Los equipos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) trabajan sobre el terreno, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha afirmado que “todas las hipótesis están abiertas”, descartando por el momento un sabotaje.
Respuesta nacional y apoyo internacional
El Gobierno de España, con el presidente Pedro Sánchez a la cabeza, decretó tres días de luto nacional y se trasladó a la zona. Sánchez prometió “absoluta transparencia” en la investigación.
Los Reyes Felipe VI y Letizia visitaron el lugar del accidente, el Hospital Reina Sofía de Córdoba y a los familiares reunidos en un centro cívico, a quienes transmitieron el “cariño de todo un país”. El Rey describió lo sucedido como “una malísima coincidencia” y destacó la coordinación de los servicios de emergencia.
El impacto en la movilidad es significativo. La circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía permanece suspendida, y Renfe ha activado un plan alternativo con autobuses y rutas convencionales. El Ministerio de Consumo investiga posibles subidas abusivas en el precio de billetes de avión y autobús alternativos.
Un país en duelo mientras continúa la búsqueda de respuestas
España, que cuenta con la red de alta velocidad más extensa de Europa, se enfrenta a su primer accidente mortal en este sistema desde su inauguración en 1992. Mientras los servicios forenses trabajan en la identificación de las víctimas mediante pruebas de ADN, y las labores de rescate continúan, el país une su dolor a la exigencia compartida de conocer la verdad sobre las causas de esta tragedia.
La investigación, que según los expertos podría prolongarse durante meses, determinará si esta tragedia fue resultado de una cadena de fallos técnicos infrecuentes o de un factor aún no considerado.
Los primeros indicios técnicos apuntan a varias líneas de investigación:
| Factor Investigado | Estado / Detalle | |
| Fallos en el tren Iryo | El tren era prácticamente nuevo (2022) y pasó revisión el 15 de enero. Se investigan especialmente las ruedas de los vagones 7 y 8. | |
| Estado de la infraestructura | La vía fue renovada en mayo de 2025. Se halló una rotura en el carril derecho, pero se debe determinar si fue causa o consecuencia. | |
| Velocidad | Ambos trenes circulaban a unos 200 km/h, por debajo del límite de 250 km/h del tramo. El exceso de velocidad se descarta. | |
| Error humano | Prácticamente descartado. El sistema de seguridad LZB corrige decisiones erróneas del maquinista. | |
| Sistema de seguridad (LZB) | Funcionaba correctamente, pero el intervalo de 20 segundos entre descarrilo e impacto imposibilitó una detención segura. |




















































