El pasado 24 de enero miles de personas participaron del tradicional encuentro religioso en la Aduana de Oribe, que volvió a congregar a familias de todo el país y de la región en una jornada marcada por la oración, la fe y la alegría de los jóvenes.
Una nueva edición del encuentro denominado “Gran Rosario de Bendiciones para la Familia” se llevó a cabo este fin de semana en Montevideo, convocando —como cada año— a una multitud de fieles católicos en la Aduana de Oribe, en Rambla Armenia, frente al puertito del Buceo.
El evento, que ya es una tradición en la agenda religiosa del país, reúne anualmente a más de 15.000 personas, entre familias, jóvenes y peregrinos que llegan desde distintos puntos del Uruguay y del exterior. Desde el escenario ubicado a espaldas al Río de la Plata sobre la Rambla de Montevideo, el sacerdote Gonzalo Estévez graficó la participación, “ustedes tienen una hermosa vista al Río de la Plata, pero yo tengo una vista aún más linda, la de un río de fieles”.
Organizado por un grupo de laicos devotos de la Virgen María, el encuentro tuvo lugar a partir de las 19 horas y volvió a destacarse por su fuerte impronta comunitaria y familiar. Se hicieron presentes familias enteras provenientes de todos los departamentos del país, muchas de ellas trasladadas en ómnibus contratados especialmente para la jornada. También varias congregaciones religiosas, sacerdotes y obispos de diferentes diócesis así como el arzobispo de Montevideo, Monseñor Daniel Sturla.
La suelta del rosario gigante realizado con globos fue uno de los momentos más emblemáticos del encuentro y se repite en cada oración. Durante ese instante, el sacerdote Marcelo Marciano expresó: “Ahí van todas nuestras oraciones, Madre, las que hay en lo más profundo de nuestro corazón, elevándose hacia el cielo para llevarlas al Corazón de tu Hijo Jesús”, mientras el rosario se elevaba y sonaba la canción dedicada a la Virgen María, “Madre”, generando un clima de profunda emoción entre los presentes.
También otro de los momentos más significativos de esta edición fue la participación de los jóvenes de la Iglesia Católica, un sector que, según los organizadores, crece año a año. La jornada culminó con cantos y expresiones musicales a cargo de los jóvenes, quienes transmitieron —a través de la música— la alegría de vivir la fe, en un clima de celebración y esperanza.
La actividad contó con una amplia convocatoria, impulsada también por una fuerte presencia en redes sociales, bajo consignas como “la familia que reza unida permanece unida”, “rosario en familia” y “María nos reúne”, además del trabajo de colaboradores que realizaron invitaciones para esta nueva edición.
El “Gran Rosario de Bendiciones para la Familia” continúa consolidándose como un espacio de oración colectiva, encuentro que ya lleva 15 ediciones y es testimonio público de fe, reafirmando su lugar como uno de los eventos religiosos más convocantes del país.




















































