El gobierno de Trump suspenderá indefinidamente desde el 21 de enero el procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 naciones, entre ellas Uruguay, una medida que ha generado críticas políticas locales y que se da en un contexto de tensión regional tras la intervención militar en Venezuela.
El gobierno de Estados Unidos anunció este miércoles la suspensión indefinida del procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, entre los que figura Uruguay, junto a naciones latinoamericanas como Brasil, Colombia, Cuba, Guatemala, Haití y Nicaragua.
La medida, que entrará en vigor el próximo 21 de enero de 2026, no afecta las visas de no inmigrante —como las de turismo, negocios o estudio—, pero congela las solicitudes de residencia permanente (las llamadas “green cards”) provenientes de las naciones incluidas en la lista.
El anuncio, dado a conocer inicialmente por la cadena Fox News mediante un memorando interno del Departamento de Estado, mantiene en alerta a las autoridades uruguayas, quienes aún no habían recibido una comunicación oficial al cierre de la edición de ayer.
Los países afectados: un panorama global
La lista de 75 países abarca múltiples continentes y afecta particularmente a naciones de América Latina, África, Asia y Europa del Este.
América Latina y el Caribe: Brasil, Colombia, Uruguay, Cuba, Haití, Guatemala, Nicaragua, además de varios países caribeños como Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Jamaica y otros.
Otros países notables:
- África: Nigeria (el más poblado del continente), Egipto, Ghana, Marruecos, Somalia, Sudáfrica, Sudán
- Asia y Medio Oriente: Afganistán, Irán, Irak, Pakistán, Rusia, Siria, Tailandia, Yemen
- Europa: Albania, Bielorrusia, Bosnia, Kosovo, Macedonia, Moldavia, Montenegro, Rusia
🇺🇾 Reacciones políticas en Uruguay
La inclusión de Uruguay en la lista generó inmediatas reacciones en el espectro político local, con legisladores de diversos partidos expresando su malestar.
El senador nacionalista Sebastián Da Silva señaló en redes sociales que, si bien la medida podría tener un efecto limitado para los uruguayos, “la vergüenza sí“. “Estar en ese listado es un retroceso vergonzoso que esperemos que se pueda solucionar con buenos oficios diplomáticos”.
Desde el oficialismo, el senador Eduardo Brenta consideró que esta decisión está “alineada a lo que está sucediendo en EE.UU.”, refiriéndose a políticas migratorias más duras. Opinó que la iniciativa “va a durar poco” porque la economía estadounidense “no puede funcionar” sin los inmigrantes.
Críticas más duras vinieron del exembajador uruguayo ante la OEA, Washington Abdala, quien vinculó directamente la medida con la posición de Uruguay respecto a Venezuela: “Todo por ser tibios y ambiguos con lo del impresentable de Maduro”. “Mirar para el costado sale caro, quedamos en el club de la manito junto con Cuba y Yemen”.
El doctor en Relaciones Internacionales Ignacio Bartesaghi había advertido previamente que la posición de Uruguay sobre Venezuela —junto con Chile, España, Brasil, Colombia y México— “no favorecía la relación” con EE.UU. Sobre la suspensión de visas, señaló: “Bueno, ya podríamos estar frente a una primera reacción”.
Contexto y antecedentes de la medida
La decisión se enmarca en la política migratoria restrictiva que la administración Trump ha implementado desde su llegada a la presidencia en enero de 2025. Según cifras oficiales, el Departamento de Estado ha revocado más de 100.000 visas desde entonces, un récord anual.
La medida se basa en disposiciones de “carga pública” que permiten denegar visas a quienes se considere que podrían depender de asistencia pública en Estados Unidos. En noviembre de 2025, el Departamento de Estado emitió nuevas directivas que endurecen estos criterios, considerando factores como edad, salud, dominio del inglés y situación financiera.
Un escándalo de fraude en Minnesota que involucró a inmigrantes somalíes y el tiroteo cerca de la Casa Blanca en noviembre de 2025 perpetrado por un ciudadano afgano son eventos que, según analistas, han influido en el endurecimiento de las políticas.
Contraste con eventos deportivos: Paradójicamente, mientras se restringen las visas de inmigrante, Estados Unidos ha prometido procesamiento prioritario para quienes tengan entradas al Mundial de Fútbol 2026, que coorganiza con Canadá y México. El secretario de Estado Marco Rubio instó a los aficionados a solicitar sus visas con anticipación.
Implicaciones regionales y contexto venezolano
La medida llega en un momento de particular tensión en las relaciones hemisféricas, luego de que Estados Unidos realizara una incursión militar en Caracas hace casi dos semanas, con el objetivo de capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro.
Varios de los países incluidos en la lista —entre ellos Uruguay— habían firmado a inicios de enero un comunicado cuestionando la intervención militar estadounidense en Venezuela. Sin embargo, otros firmantes como México y Chile no aparecen en la lista de afectados, lo que sugiere criterios selectivos en la aplicación de la medida.
En Uruguay, el presidente Yamandú Orsi se reunió este jueves por la mañana con el embajador estadounidense Lou Rinaldi en la residencia presidencial de Suárez y Reyes. El encuentro, que ya estaba coordinado con anterioridad, se da precisamente en este contexto de tensión diplomática.
El criterio de “carga pública” y su aplicación
El concepto de “carga pública” no es nuevo en la legislación migratoria estadounidense, pero la administración Trump ha ampliado significativamente su alcance. Mientras que anteriormente se centraba principalmente en dependencia de asistencia en efectivo o cuidado institucional a largo plazo, ahora considera una gama más amplia de beneficios públicos.
Según el memorando del Departamento de Estado, los oficiales consulares deben evaluar múltiples factores del solicitante:
- Situación financiera y capacidad de autosostenimiento
- Edad y estado de salud (solicitantes mayores o con condiciones médicas costosas podrían ser rechazados)
- Nivel educativo y habilidades laborales
- Dominio del idioma inglés (se pueden realizar entrevistas en inglés para evaluarlo)
- Historial de uso de beneficios públicos, incluso en su país de origen
Perspectivas y posibles consecuencias
La suspensión se produce en un momento en que, según un informe del centro de estudios Brookings Institution, Estados Unidos registró por primera vez en al menos 50 años una migración neta negativa en 2025, con más personas saliendo del país que entrando.
Expertos económicos advierten que una disminución sostenida de la inmigración podría afectar el crecimiento del empleo, el PIB y el consumo en Estados Unidos, especialmente considerando el envejecimiento de la población nativa.
Para Uruguay y los demás países afectados, la medida representa un desafío diplomático adicional en un contexto internacional ya complejo. La búsqueda de una postura consensuada en política exterior, como la que impulsa el gobierno de Orsi a través del documento que prepara con referentes de distintos partidos, se vuelve aún más urgente.
Mientras las cancillerías de los países afectados evalúan sus respuestas y buscan aclaraciones oficiales, miles de familias que esperaban reunirse o establecerse permanentemente en Estados Unidos enfrentan un futuro incierto, con procesos legales ahora congelados por tiempo indeterminado.
Cronología y detalles de la medida
Fecha de inicio: 21 de enero de 2026
Duración: Indefinida, hasta que se “reevalúen los procedimientos migratorios”
Alcance: Aplica solo a visas de inmigrante para residencia permanente. No afecta visas de turista, estudiante o trabajo temporal
Justificación oficial: Evitar que “extranjeros exploten la generosidad del pueblo estadounidense” mediante el uso de beneficios públicos





















































