En una nota del 2 de diciembre del año pasado, titulada “Conexión Ganadera: ¿correo de Gustavo Basso?, contábamos que desde fines de noviembre han salido correos electrónicos desde la casilla de correo de Gustavo Basso, [email protected], estos correos pedían, por ejemplo, a uno de los directores de Pasfer, Maximiliano Rodríguez, que pagara una suma para arreglar, esa suma debía de ser depositada en bitcoins a una cuenta que hoy sabemos que no existe. Entendemos que estos correos eran un señuelo, a esa altura ya se habían filtrado mails y movimientos bancarios que comprometían a la familia Basso y Rava.
Estos correos falsos enviados desde la casilla de Basso a fines de noviembre y un comunicado de Alfredo Rava en su estado de WhatsApp indicando que los correos que pudieran circular desde y hacia la casilla de correo de Gustavo Basso eran falsos buscaban desacreditar la información que empezaba a salir.
El periodista Eduardo Preve tuvo acceso más de 2800 correos de la cuenta de Gustavo Basso, de los cuales ya ha analizado 100 aproximadamente. Con la información que ha compartido Preve hasta hoy, se confirma que los cuatro dueños de Conexión Ganadera estaban al tanto de la estafa, que hubo maniobras para borrar pruebas: “Una vez leído este mail te pido eliminarlo. Ídem Pablo [Carrasco] e ídem yo […] por si nos piden el celular en algún lugar, ja ja ja”, escribía Ana Iewdiukow a Gustavo Basso por los negocios de Conexión Ganadera el 12 de agosto de 2024.
Se confirma que tanto Daniela Cabral como Ana Iewdiukow mintieron en Fiscalía cuando dijeron que todo “explotó” luego de la muerte de Basso: “Nosotros acá haciendo frente a todo este aluvión de pagos y cancelaciones […], la verdad muy angustiados, sacando dinero de GBNR (Gustavo Basso Negocios Rurales)”, escribió Cabral a la esposa de Carrasco el 22 de octubre de 2024 en un mail en el que está copiado Gustavo Basso.
Una vez que aparecieron los primeros correos señuelo desde la cuenta de Gustavo Basso, envié un correo para obtener la IP del dispositivo. Preve fue más allá y a través de un técnico demostró que “cada correo electrónico tiene su trazabilidad y muestran que no están editados ni deformados en su contenido”.
Entendemos que ahora se confirma que “Daniela Cabral no solo servía el cafecito”, como diría el Dr. Ignacio Durán. En uno de los correos escribe: “[…] ahí veo qué te puedo mandar, aunque sea una entrega, estamos muy ajustados y no puedo dejar de pagar a los inversores, es una obviedad”, Daniela Cabral a Ana Iewdiukow el 6 de julio de 2020. Es tiempo de que abandone el apartamento de la torre Imperiale I y sea imputada por estafa, asociación para delinquir y lavado de activos.
Aperturas, cierres y depósitos en cuentas de un banco de plaza de origen canadiense muestran que Alfredo Rava y Agustina Basso siguen recibiendo dinero por venta de ganado de CG a través del escritorio Basso Negocios Rurales.
En abril del año pasado nos habían informado que Gustavo Basso poseía alrededor de 2000 hectáreas en lo que se conoce como “el Chaco paraguayo”, más precisamente en Alto Paraguay, departamento que limita con Paraguay. Gustavo Basso viajaba con frecuencia a Paraguay y desde el año 2007 tenía ciudadanía paraguaya. Tuvo varios emprendimientos con socios locales, siempre en esa zona del país, famosa por el aterrizaje y salida de avionetas. En esta zona hay varios productores uruguayos.
En algunos correos se habla de apartamentos en Asunción, pero no hay información clara, seguramente los edictos pedidos por el fiscal Enrique Rodríguez a la Justicia paraguaya darán información importante de estos activos.
Todo indica que febrero va a ser un mes movido en Fiscalía de lavado de activos, llegó el momento de que declaren como indagados a los miembros de la familia Basso, Rava y los hijos de Pablo Carrasco. Esperemos también que el síndico, Alfredo Ciavattone, pueda agregar más activos al concurso y verificar los créditos. La sinergia entre el periodismo, las redes y la Fiscalía puede acelerar estos procesos.




















































