El movimiento ruralista celebrará su encuentro anual este viernes 23 de enero en Gaetán, Lavalleja, epicentro de la polémica por el megaproyecto hídrico. La cita también servirá para criticar el “atraso cambiario” y el “aumento del gasto del Estado”.
Bajo la consigna “¿Agua para quién?”, el movimiento Un Solo Uruguay (USU) convoca a su encuentro anual este viernes 23 de enero en la localidad de Gaetán, departamento de Lavalleja. La elección del lugar no es casual: esta pequeña comunidad se encuentra a pocos kilómetros de donde el gobierno planea construir la represa de Casupá, una obra valorada en unos 130 millones de dólares que ha encendido las alarmas de productores y vecinos de la zona.
Según explicó a Radio Sarandí el vocero del movimiento, Norberto Pereyra, el acto busca “dar visibilidad” a las familias que “no han sido consultadas” en una decisión que, aseguran, impactará directamente en su territorio y podría implicar el desplazamiento de unas 80 familias. “La realidad de los productores de ese pueblo es una película de terror en cámara lenta”, resumió la también vocera Grizet Machado a El Observador.
El corazón de la protesta: la represa de Casupá
El proyecto, a cargo de OSE, consiste en la construcción de una presa sobre el arroyo Casupá. Las autoridades lo presentan como una obra “estratégica” clave para “fortalecer la seguridad hídrica del Área Metropolitana” y garantizar el abastecimiento de agua potable ante escenarios de sequía. El presidente de OSE, Pablo Ferreri, ha señalado que será la represa más grande del país y “la solución definitiva” al suministro de agua para Montevideo y alrededores hasta el año 2045.
Sin embargo, desde Un Solo Uruguay cuestionan la ubicación, el costo y la eficiencia de la obra. Ramiro Lema, productor e integrante de la mesa nacional del movimiento, argumenta que se trata de una “inversión majestuosa” ubicada a 120 o 130 kilómetros de donde se potabiliza el agua.
“Antes de ser potabilizada, el agua va a tener que venir por el río. Imagínense en una época como la de ahora, cuando esté todo seco, ¿cuánta agua se debe largar desde el arroyo Casupá hasta acá? ¿Cuánta de esa agua que se acumuló llegará para poder ser potabilizada? Habiendo otras opciones más eficientes, acá cerca, se opta por este tipo de inversiones majestuosas”, cuestionó Lema en diálogo con Hoy Canelones.
La protesta también se nutre del reclamo de los vecinos, quienes afirman que hay una falta de información sobre el impacto ambiental, social y económico del proyecto.
Una agenda que se repite: gasto público, tipo de cambio y sequía
La crítica a la represa es el eje central, pero no el único tema de la convocatoria. Como es tradicional en sus encuentros, Un Solo Uruguay volverá a poner sobre la mesa sus reclamos históricos: el aumento del gasto público y el atraso cambiario. “No difieren mucho de la problemática que nos hizo juntar en 2018. En algunos quizás se haya avanzado un poco, pero creemos que en la gran mayoría de los temas la realidad está peor que en aquel momento”, afirmó Ramiro Lema, señalando que “ningún sector del gobierno, de este ni del anterior, ha hecho algún cambio drástico” para revertir estas situaciones.
El movimiento también criticará la gestión hídrica del gobierno. Norberto Pereyra evaluó como “tardía” la acción del Ministerio de Ganadería ante el déficit hídrico y recordó que presentaron un plan de emergencia ante sequías a gestiones anteriores que “no fue recogido”.
Respecto al acuerdo Mercosur-Unión Europea, el vocero lo consideró positivo, pero advirtió que Uruguay debe seguir trabajando en “no ser un país caro” para no perder competitividad.
Un movimiento con historia
Un Solo Uruguay es un movimiento de protesta surgido a comienzos de 2018, integrado por actores del medio agropecuario, comercial, industrial y de la sociedad civil en general. Nació con una serie de reclamos espontáneos fuera de los canales institucionales y ha mantenido una presencia constante en el debate público, con una plataforma que integra demandas económicas y tributarias. Su encuentro anual del 23 de enero se ha convertido en una cita fija para evaluar la situación del sector productivo.
La cita de este viernes comenzará a las 18:00 horas en Gaetán. Los organizadores esperan que, más allá de las críticas, el espacio sirva para “aportar ideas para sacar lo mejor de nuestro país”. Mientras OSE avanza en los plazos de licitación para la polémica represa, la pregunta “¿Agua para quién?” resonará fuerte en las calles de Gaetán, evidenciando el profundo desencuentro entre la planificación estatal y las percepciones de las comunidades directamente afectadas.




















































