La caída de los precios internacionales en dólares y el tipo de cambio en Uruguay es una combinación que no ha ayudado mucho; a la que se suma el acuerdo con la UE que genera varios desafíos para el sector lácteo.
El sector lácteo nacional enfrenta desafiantes condiciones en el mercado local y exterior, a las que se suma la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Ariel Londinsky, secretario ejecutivo de la Cámara de la Industria Láctea del Uruguay (CILU), analizó esos temas para La Mañana y enfatizó que nuestro país “debería avanzar en acuerdos con países compradores de alimentos en general, no solo carne; a veces miramos solo la carne, sin ver otros rubros, como el lácteo”.
Consultado sobre cómo evalúa 2025, dijo que “fue un año de buena producción” de leche, “con un acompañamiento positivo del clima, con la excepción de fin de año”, que fue seco y de temperaturas altas.
“El primer semestre de 2025 tuvo precios internacionales positivos, y el segundo semestre fue de caída debido al exceso de oferta” en el mundo. “Que haya mucha leche hizo que el precio fuera descendiendo hasta llegar al último trimestre con valores bastante bajos generando una situación más preocupante”.
Otro tema que Uruguay arrastra desde hace tiempo es el precio del dólar. “El sector lácteo uruguayo exporta más del 75% de lo que produce, de manera que el actual nivel del dólar nos complica bastante”, considerando que “exportamos en dólares pero gastamos y pagamos en pesos, constituyendo una relación que se ha complicado en el último tiempo”, agregó.
De todas formas, subrayó que a pesar de esos problemas “tuvimos un buen año, con mucha leche, mucha producción y un clima que acompañó casi todo 2025. Esos son buenos datos. Otro es que en el primer semestre los precios fueron buenos, aunque bajaron en el segundo semestre”.
Con la atención puesta en China
Argentina y el sur de Brasil también aumentaron la producción. El punto es que Argentina y Uruguay son proveedores de Brasil. Que ambos países produzcan más significa que tienen más para ofrecer a Brasil bajando los precios, pero este último compró menos porque produjo más. El resultado es menor colocación a menor precio, explicó Londinsky.
Eso llevó a Uruguay a buscar mercados fuera de la región. “Uruguay tiene muchos mercados abiertos que compran grandes volúmenes”, destacándose Brasil, Argelia, México, Rusia y algún país del sudeste asiático que ayuda. Hay una diversidad de situaciones, pero Brasil y Argelia son, desde hace algunos años, los principales mercados que tenemos”.
De China dijo que “ya no está comprando tanto” y para comprender por qué sucede eso hay que considerar “tres datos. El primero es que está autoabasteciéndose más que antes gracias a que invirtió mucho en su producción y ha tenido menos necesidad de comprar en el exterior”.
El segundo dato importante “es que la población de China dejó de crecer”; y el tercer factor es que “su principal proveedor, que es Nueva Zelanda, tiene un acuerdo comercial desde hace dos años, lo que le permite llegar con cero de arancel, dejándonos en desventaja”.
Asimismo, China continúa comprando, pero lo hace “muy por debajo de lo que fue históricamente” y Uruguay “está trabajando en recuperar y ver cómo volver al mercado chino, que por lejos es el principal comprador de lácteos en el mundo”.
Lograr un acuerdo comercial con China “es un gran objetivo para el país, porque nos permitiría acceder con mejores condiciones. China tiene una demanda muy alta de lácteos y, si bien se ha frenado en los últimos años, la tendencia es que siga comprando todo tipo de alimentos y por supuesto lácteos”, aseguró el entrevistado.
En la primera semana de febrero el presidente Yamandú Orsi viajará a China junto a una delegación que también integrará el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti. “Las autoridades saben que para el sector lácteo China es muy importante”, mejorar las condiciones comerciales ya que “ese es un objetivo del sector lácteo”, subrayó.
Londinsky consideró clave “que Uruguay mantenga el estatus sanitario verificable y conserve el prestigio de país cumplidor, además de la trazabilidad y los niveles de sostenibilidad con que se nos reconoce y que el mundo busca: un ganado mayormente en sistemas pastoriles y donde no lo está que también cuide al extremo lo que tiene que ver con sostenibilidad. Esos son elementos que también se tienen en cuenta”.
Uruguay es “un exportador y muy tradicional; hay muchos clientes que buscan la leche uruguaya por su calidad, por su responsabilidad sanitaria y por la seriedad de las empresas. Eso nos da un permanente estatus que hay que cuidar como lo más valioso que tenemos en el sector”. Toda la cadena exportadora está alineada con esos conceptos.
Mayor oferta de importados
Actualmente y “por diferentes razones”, el sector lácteo nacional “está pasando por una situación compleja de rentabilidad. Los exportadores enfrentan las complicaciones del dólar y de los mercados; y a nivel doméstico se presenta el desafío de querer llegar al mundo lo que conlleva que también haya que abrir el mercado. Eso está pasando y se ven mucho más lácteos importados, en un volumen mayor: leches líquidas, postres, yogures, quesos, cadenas de heladerías, todo llega de otros países y ocupan mercado”, comentó el representante de la CILU.
El problema es que en Uruguay la población no aumenta y ya tiene un alto consumo de lácteos, lo que hace difícil incrementar el volumen. “El sector doméstico está bien cubierto, lo que nos queda es el mercado exterior y hacia allí se debe dirigir todo lo que podamos crecer en producción”.
Acuerdo Mercosur-UE
En medio de un mercado local y exterior desafiante, el Mercosur y la Unión Europea han dado pasos importantes hacia la concreción de un acuerdo negociado durante 25 años. Para Uruguay es una gran noticia, pero hay sectores que no obtendrán ningún beneficio, más bien sumarán dificultades. El lechero es uno de ellos.
Londinsky dijo que en el acuerdo entre ambos bloques “hay dos elementos” de análisis: “El primero, ojalá que para el país sea un buen acuerdo, creemos que sí lo será”; y el segundo es que “el sector lácteo no se ve favorecido por ese acuerdo ya que Europa es netamente exportadora de lácteos, prácticamente no compra lácteos en otro lugar que no sea en la propia Europa. Hay un mercado interno muy grande entre los países europeos”, sean o no miembros de la Unión Europea. “Como Argentina, Uruguay, Estados Unidos, Europa es exportadora, busca vender sus productos fuera y no comprar”, añadió.
En el acuerdo entre ambos bloques se establecieron cuotas que incluyen 40.000 toneladas de queso y 10.000 toneladas de leche en polvo, “que deberían ser de ida y vuelta, pero el sector agropecuario europeo ha recibido mucha ayuda, y el sector lácteo en particular. Es una región que exporta a muy buenos precios y por eso nos va a costar competir”.
Esa dificultad no será solo por las menguadas chances de exportar a Europa, “sino por el riesgo de que los productos europeos entren tanto a Uruguay, o lo que es más preocupante, que entren a Brasil y compitan en ese mercado con los nuestros”. Brasil “es uno de nuestros principales clientes”, subrayó.
Sobre los quesos dijo que también hay preocupación porque “Europa tiene una producción quesera con una gran historia, con un gran prestigio, y son quesos buscados de todo el mundo, mientras que los nuestros no tienen tanta cabida en el consumo europeo”.
Habrá que ver cómo se dan las cosas, porque “son cuotas limitadas, lo que ayuda, y son graduales hasta en 10 años, lo que no da tiempo para prepararnos”.
¿Qué puede hacer Uruguay? La postura de la CILU es clara: “Está muy bien alcanzar estos acuerdos, pero se necesita hacer lo mismo con otros países que generen oportunidades comerciales para el sector lácteo”.
En ese sentido Londinsky recordó que hace unos meses se firmó un tratado con el grupo EFTA que integran Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza, el cual “no ofrece un mercado para nuestros lácteos. Queda ver qué oportunidad nos puede dar el (Tratado Integral y Progresista de Asociación) Transpacífico, al que tampoco lo vemos muy alentador”, advirtió, sin embargo “podemos tener alguna oportunidad con Japón o algún país del sudeste asiático”.
Uruguay debería avanzar en acuerdos “con países compradores de alimentos en general, no solo carne. A veces miramos solo la carne, sino ver otros rubros como el lácteo”, reflexionó. Hay países “como China, países del sudeste asiático, de Centroamérica, de África, países de regiones del mundo compradoras de alimentos y que necesitan lácteos y que los están comprando en otros lugares, en Nueva Zelanda, en Europa”.
“Sería bueno que podamos tener cabida en esos mercados para poder entrar con mejores condiciones comerciales”, concluyó.




















































