Los anuncios de política económica del gobierno siguen generando reacciones tanto a nivel político como profesional. La caída del dólar a niveles históricos, la economía en lento crecimiento y el aumento del endeudamiento fueron algunos de los temas tratados por el economista Julio de Brun en nota concedida a La Mañana.
El gobierno sigue con el anuncio de la batería de medidas económicas. ¿Está en línea de lo que el país necesita? ¿Cuál es su opinión?
La economía está relativamente estancada, datos del PBI del segundo y del tercer trimestre como lo que viene mostrando la recaudación, dan la sensación de que, no sé si podemos decir que estamos en recesión, no creo, pero sí que se está creciendo menos de lo previsto. En parte eso se debe a la situación de que el país está caro, está poco operativo y la trayectoria que ha venido teniendo el tipo de cambio de alguna forma contribuye a eso, también los factores externos que están presionando. Pero también la política monetaria tiene algo de responsabilidad en ello y por eso esta decisión de modificar el programa de las reuniones de política monetaria y tomar decisiones más rápido.
¿Esto lleva a que el Banco Central tome la medida de bajar la tasa de interés sin aumentar el rango inflacionario?
Básicamente, el problema es que el inflacionario estaba por debajo del rango, se había ido muy abajo, en buena medida presionado por cierta deflación internacional que ha estado provocando China. La única forma de responder a ello es dejar que el tipo de cambio suba algo y, yo creo que eso es lo que espera el Banco Central que ocurra a partir de esta medida.
¿Quedó en evidencia un incumplimiento de las promesas de campaña por parte del gobierno?
Los números fiscales vienen siendo sistemáticamente peores de los previstos, no hay voluntad de bajar el gasto, o sea, eso quedó en evidencia ahora en el Presupuesto. Entonces, la única manera de corregir eso es con más impuestos, el tema es que la capacidad de aumentarlos está muy limitada, digamos.
¿Estamos frente a un déficit fiscal superior al que anunció el gobierno anterior?
Está más alto y el problema es que sigue estando más alto de lo que este gobierno preveía para el próximo año, para el 2026. En la medida en que los números no cambien, la situación de deuda va a ir teniendo una trayectoria cada vez peor. No olvidemos que este gobierno pasó un Presupuesto que, en buena medida, además de la reclamación, estaba basado en un aumento de endeudamiento. Si los números son peores de lo que se preveían, esa trayectoria de endeudamiento puede entrar en un terreno que hasta el propio gobierno definía como peligroso. ¿Usted recuerda cómo se hizo el Presupuesto y cómo se había calculado la nueva meta de deuda? Se aumentaba la deuda hasta un nivel que, de acuerdo con las estimaciones del gobierno, quedaba justo por debajo de lo que sería un umbral de riesgo. Ahora, en este momento, con estos números fiscales, estamos yendo hacia arriba de ese umbral de riesgo.
Así que si la economía no se recupera Uruguay puede tener problemas en ese sentido. De allí que se estén tomando estas medidas para tratar de generar algún tipo de estímulo.
Cuando se anunció la colocación de bonos por más de 1500 millones de dólares, hubo gente que lo festejó, pero en realidad esto es no asumir una responsabilidad de deuda a mediano plazo.
La deuda va a tener que seguirse colocando porque Uruguay no tiene superávit como para pagarla. En ese momento se aprovechó la circunstancia en la cual, desde el punto de vista del exterior, a Uruguay se lo estaba mirando bien, todavía se lo está mirando bien. Las calificadoras de riesgo también tienen una perspectiva favorable sobre la economía uruguaya. Mientras subsista esta imagen positiva, el gobierno hizo bien en aprovechar la oportunidad y captar el endeudamiento. El tema es cuando nos descubran, entre comillas, y ahí Uruguay deje de tener un flujo de capitales positivos. Ahí ya el tipo de cambio va a dejar de ser un problema, vamos a empezar a tener problemas peores.
Y volvemos al tema del déficit. En la redacción de la Ley de Presupuesto se habló de que el déficit se corregía con el aumento de la recaudación y la carga tributaria. ¿Es la única solución?
Eso es lo que ha planteado el gobierno. Ha ido por ese esquema, no tocar el gasto, más bien aumentarlo y financiar con impuestos y con deuda. Y apostando a un crecimiento que, de alguna manera, liquide ese mayor gasto. Se está dando el crecimiento, entonces lo único que está quedando es poner más impuestos y entrar en una trayectoria de deuda que puede llegar a ser peligrosa.
El anunciado ajuste de las tarifas del IRPF y del IASS, ¿es un recurso técnico para poder aplicar un impuesto?
Sí, o sea, son mecanismos a través de los cuales, sin pasar por el Parlamento con un impuesto nuevo o con un aumento de impuestos, el gobierno recauda más.
Con la economía en lento crecimiento, el dólar está cotizando a la baja en un piso histórico, afectando directamente la competitividad. ¿Cómo se hace para corregir esta situación?
Una de las medidas que se pudo tomar es esta, la de dar un afloje en la política monetaria. Vamos a ver cómo reacciona el mercado. Por lo menos ayer un poco subió el tipo de cambio, pero hay que ver en los próximos días qué sigue ocurriendo.
Y bueno, realmente a mediano plazo hay que empezar a pensar que el gasto público no puede ser una vaca sagrada y hay que empezar a ver dónde mejorar la gestión del sector público para no depender tanto de la presión tributaria. No es lo que se propuso este gobierno hacer, pero bueno, en algún momento va a tener que cambiar.





















































