El organismo asegura que el fenómeno, causado por exceso de materia orgánica en el río Santa Lucía, no representa un riesgo para la salud. Técnicos trabajan para normalizar el servicio.
Obras Sanitarias del Estado (OSE) emitió un comunicado este viernes informando a la población de Montevideo y el área metropolitana sobre la posibilidad de percibir cambios en el color y el sabor del agua potable que llega a sus hogares. La advertencia se produce tras las intensas precipitaciones registradas en la cuenca del río Santa Lucía.
Según explicó la empresa pública, los fenómenos climáticos arrastraron una cantidad de materia orgánica y sedimentos “por encima de lo normal” hacia el río, que es la fuente principal de agua para la planta de potabilización de Aguas Corrientes. Esta situación, si bien es un evento natural común tras lluvias copiosas, puede modificar temporalmente las características organolépticas (olor, sabor y color) del agua que sale de las canillas.
“Este fenómeno puede provocar cambios en el color y en el sabor habitual del agua distribuida”, señaló OSE en su parte oficial. No obstante, el organismo fue enfático en aclarar un punto crucial: “No implica riesgos para la salud de la población”. El agua que se está distribuyendo cumple con todos los controles sanitarios y parámetros de potabilidad establecidos por las normativas vigentes.
Causa y contexto
La cuenca del Santa Lucía es un sistema sensible a los eventos climáticos. Las lluvias intensas provocan escorrentía que moviliza tierra, hojas en descomposición y otros materiales naturales desde los campos y riberas hacia el cauce del río. Si bien las plantas de tratamiento están diseñadas para manejar variaciones en la calidad del agua cruda, picos muy marcados pueden traducirse en estas alteraciones perceptibles para los consumidores.
Respuesta técnica y transparencia
Frente a esta situación, OSE informó que personal técnico especializado “ya se encuentra trabajando para la normalización del servicio”. Esto implica ajustes en los procesos de potabilización en la planta de Aguas Corrientes para mitigar los efectos de la alta carga de materia orgánica y acelerar el retorno del agua a sus condiciones habituales.
La empresa estatal también se comprometió a mantener informada a la ciudadanía sobre la evolución de la situación. Se espera que, una vez que disminuya el ingreso de sedimentos al río y se optimice el tratamiento, el servicio se normalice por completo.
Recomendaciones para la población
Si bien no hay riesgos sanitarios, OSE sugiere a los usuarios que, en caso de notar un sabor u olor diferente, pueden dejar correr el agua unos instantes antes de consumirla o guardarla en la heladera, ya que el frío puede reducir la percepción de estos cambios. Ante cualquier duda, los canales oficiales de OSE son la fuente de información confiable.
Este evento recuerda la importancia del cuidado de la cuenca del Santa Lucía, la principal fuente de agua potable para más de la mitad de la población del país, y la necesidad de inversiones continuas en los sistemas de tratamiento para robustecerlos frente a fenómenos climáticos cada vez más frecuentes e intensos.
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