El consultor internacional analizó algunos de los temas sobre los que Uruguay debe trabajar. La competitividad no se corrige solo con el dólar –que depende de factores geopolíticos globales–, sino realizando las reformas necesarias.
El lunes 26, el Banco Central del Uruguay (BCU) resolvió reducir la tasa de política monetaria en 100 puntos básicos hasta 6,5%, procurando mantener la inflación dentro de lo proyectado y las incertidumbres internacionales.
Ignacio Bartesaghi, director del Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Católica del Uruguay, dijo a La Mañana que la medida tiende a mejorar la competitividad de Uruguay, pero que no es la única herramienta al alcance de la mano. También analizó cómo nuestro país transitó 2025 y cómo comenzó 2026.
“La buena noticia del 2026 y a poco de comenzar el año fue el acuerdo con la Unión Europea, más allá del traspié generado a partir de la consulta al Tribunal de Justicia, por parte del Parlamento Europeo, una medida que puede postergar su puesta en marcha”. De todas formas, la Comisión Europea ha dicho que provisionalmente “se podría avanzar en el acuerdo independientemente de la aprobación del Parlamento. Eso habrá que ver si sucede, pero en principio está esperando que algunos de los miembros del Mercosur lo aprueben” en sus respectivos parlamentos, lo que sería una señal importante. “Desde el punto de vista del comercio exterior, esa es la noticia más importante, porque favorece muchísimo la mejora de la competitividad de algunos sectores exportadores a un mercado tan relevante como el europeo, también mejora el entorno de negocios en Uruguay y en el Mercosur, asociado al cumplimiento de estándares más elevados a la hora de producir, y transforma al Mercosur en un bloque más atractivo”. A su vez, es un paso que “tendrá implicancias en otras negociaciones que están en curso”.
La segunda “cosa buena” es que ya “están iniciando las negociaciones” para avanzar en el tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, “una noticia de 2025 que se está trabajando este año”.
La tercera es “la siempre positiva visita del presidente de Uruguay a China, cosa que se dará la próxima semana” con una delegación encabezada por el presidente Yamandú Orsi.
“La cuarta es que terminamos un muy buen año de exportaciones de bienes, con una recuperación de la carne que no es nada menor por ser un producto muy importante para Uruguay”.
El liderazgo de Gabriel Oddone
Bartesaghi también observó cómo se comportó Uruguay durante el primer año de gobierno de Yamandú Orsi: “Estuvo muy focalizado en la discusión del Presupuesto, fue un año sin grandes anuncios”, lo que hace que “a partir de 2026 podremos ver con más de claridad hacia dónde va el país”.
No obstante, “queda la sensación de que en algunos temas la discusión es si vamos para atrás y no para adelante”. Ese retroceso pasa por “revisar decisiones ya tomadas por el gobierno anterior, y eso es ir para atrás”, como en el debate sobre el proyecto Arazatí, el caso Cardama, la reforma educativa y temas vinculados con la jubilación.
También “comenzamos a ver los liderazgos ministeriales”, con el titular de Economía, Gabriel Oddone, que “empieza a transformarse en el ministro de mayor importancia, algo que nos imaginábamos. Ahora está dando las verdaderas discusiones, está frenando algunos cambios que podrían generar cuestionamientos en el ámbito de los negocios y está queriendo plantear otros temas de relevancia para el país”, comentó. En su rol, “Oddone quiere dar señales positivas, pero también está cediendo en algunos puntos porque hay una demanda de su sector político que le demanda cambios y presiona para lograrlos”.
En síntesis, “2025 fue el año de posicionamiento de los ministros y claramente el de Economía es que está marcando, desde su visión económica, el rumbo de lo que se puede venir. Con esa postura descarta propuestas como el impuesto a los más ricos y cede a otras, la duda es hasta dónde está el equilibrio y hasta dónde llegará su capacidad para sostenerlo. Hoy tiene el apoyo del presidente y otros sectores del Frente Amplio, no sabemos hasta dónde llegará esa dinámica interna”, razonó.
Reforma del Estado
Bartesaghi destacó que el ministro “se ha animado, aunque por ahora de forma muy embrionaria, a plantear el tema de la reforma del Estado, proponiendo la eliminación de trámites innecesarios que tienen que ver con las operaciones del comercio exterior. Ahí hay una señal de que el conductor de la economía ve un Estado pesado y lento. Una postura que no se ha dado en otros ministerios”.
Las razones por las que Uruguay es caro son muchas, no es solo el dólar. El entrevistado mencionó “el tamaño y el número de habitantes, la fuerte presión del Estado, el tener una economía cerrada sin acuerdos comerciales como sí tienen otras economías, el pago de aranceles muy elevados para la importación de muchos productos y una gran cantidad de impuestos que encarecen la vida. En Uruguay, un auto cuesta dos o tres veces más que en otros países de la región”.
Un tema del que se habla desde hace mucho es el tamaño del Estado y su necesaria reforma: “Tenemos un Estado grande que además tiene un gran problema en el régimen jubilatorio por la población envejecida” que nos caracteriza.
Reformar las diferentes unidades del Estado, debatir la pertinencia de los grandes monopolios, “como se han discutido en otro momento, por ejemplo la telefonía celular o el mercado de seguros”. Uruguay debe “revisar muchas de sus actividades que tienen un costo millonario.
Reformar el Estado es “el gran tema pendiente”. A su vez, “es muy difícil que esté en la agenda porque el votante no lo reclama ni se ve en la discusión política. Ningún político planteó una reforma de fondo”. Eso genera “la sensación de que el uruguayo está conforme con el statu quo, en esa actitud de quedarse quieto para que las cosas pasen a su ritmo. Pero no, un país con 3,4 millones de habitantes debería tener mayor velocidad para hacer las cosas. Por ejemplo, durante años culpamos al Mercosur por no poder hacer acuerdos comerciales, pero ¿por qué no cerramos acuerdos de servicio” que sí se podían haber hecho?
Lo que sí ha hecho Uruguay son “pequeñas reformas, por ejemplo en los últimos años se hicieron avances sustanciales en Aduanas, como la ventanilla única que parece una tontería pero son pasos que se van dando en el sentido correcto”.
Otro tema de análisis importante es lo que gasta Cancillería. “Discutamos dónde tenemos las embajadas, discutamos la relación consulado-embajada, porque hay una cantidad de consulados que no sé qué réditos traen a un país que debería beneficiarse de sus embajadas en una logística económica comercial”, sugirió.
Todos esos temas “también son parte de la reforma de Estado, y multiplicadas esas acciones a todos los ministerios, a todos los entes y todas las empresas públicas, estaríamos generando otro tipo de resultados. Pero son todos temas que no se quieren discutir”, lamentó.
El dólar y la competitividad
Consultado sobre el tipo de cambio, Bartesaghi dijo que “no es un problema nuevo en Uruguay”, ahora con otras características que hacen que sea más difícil su atención y solución. “Hay una debilidad del dólar a nivel internacional, asociado a los aspectos geopolíticos que están generando esta situación. En Uruguay se agrega que estamos en la temporada de verano, que hace que entren muchos dólares” a causa del turismo.
“Esa combinación de varias cosas está llevando a la baja del dólar, que con razón preocupa a los empresarios porque es evidente que se pierde competitividad, aunque países competidores directos de Uruguay, como Australia entre otros, también están afectados. Lo que está pasando con el dólar hoy no se puede explicar únicamente por razones locales”.
Sobre cómo incide la temporada turística, señaló que se “favorece el ingreso de dólares, con más dólares hay compra de pesos y hay menos pesos en el mercado”, pero “esto tiene que ver con algo más de fondo que es la evolución del dólar a nivel internacional”, reiteró.
Enfatizó en que hay un conjunto de causas que restan competitividad a Uruguay y que el sector exportador siente. “Recién hablamos de la reforma del Estado, de lo caro que somos debiendo pagar el doble respecto a la región; tampoco tenemos energía barata como otros países, no tenemos el nivel de logística que tienen otros países, no tenemos acuerdos comerciales, y nuestro régimen laboral es rígido. Todo eso se va sumando y con un dólar a los niveles que está en Uruguay, es claro que se le genera un problema al exportador”.
“La señal que dio el Banco Central esta semana reconoce que aquí hay un problema de tipo cambio” y la medida tomada “debería generar que haya más pesos en el mercado, con lo cual el cambio se ajustaría un poco”. Se tomaron las medidas, ahora hay que ver los resultados” sin soslayar del análisis todo lo demás, en lo interno de Uruguay y en el mundo. “Por algo el oro llega a precios históricos, porque la gente va a reservas seguras, además de la pérdida de confianza en Estados Unidos que puede generar pérdida de confianza en el dólar como moneda reserva. No es un fenómeno de corto plazo, es un fenómeno de largo plazo”.
El resultado de las medidas “también dependerán de lo que hagan los otros países de la región, porque la competitividad se mide según los principales competidores de exportación a nivel internacional. La realidad es compleja. Lo que no tiene discusión es que el nivel del dólar hoy afecta mucho y que se suma a un montón de otros temas que Uruguay debería comenzar a abordar”.
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